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Especialistas en ELA y Trastornos Neuromusculares en Argentina

Hospitales y centros médicos en Argentina con especialistas en ELA y Trastornos Neuromusculares.

Hospital Universitario Austral

El Hospital Universitario Austral es una organización sin fines de lucro, conocida por su especialización en medicina y enfermería, la calidad de la atención, la atención terciaria altamente especializada, su infraestructura y tecnología de vanguardia.

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ELA y Trastornos Neuromusculares disponibles en Hospital Universitario Austral

Centros de neurología en Argentina (Página 1 de 1)

Acerca de ELA y Trastornos Neuromusculares

Esta información tiene como único fin servir de descripción general y no debe considerarse como consejo médico por parte de Health-Tourism.com. Cualquier decisión sobre los tratamientos médicos, asistencia o recuperación se debe hacer únicamente tras una consulta adecuada y el asesoramiento de un médico cualificado.

¿Qué es la ELA?
La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una condición en la que ciertas células nerviosas del cerebro y la médula espinal mueren gradualmente. Estas células nerviosas se denominan neuronas motoras y controlan los músculos permitiendo mover las diversas partes del cuerpo. La ELA también es conocida como la enfermedad de Lou Gehrig.

El hablar con su médico, unirse a un grupo de apoyo u obtener asesoramiento psicológico pueden ayudarle a sobrellevar mejor su condición. A medida que la enfermedad empeora, es posible que sus familiares también necesiten de determinado asesoramiento y apoyo psicológicos.

¿Qué causa la esclerosis lateral amiotrófica?
Se desconoce la causa de la ELA. Aproximadamente en 1 de cada diez casos es por cuestiones genéticas hereditarias. Por lo tanto, en 9 de cada diez diagnósticos, la persona con ELA no tiene ningún familiar directo con este tipo de enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas?
La primera señal de la esclerosis lateral amiotrófica es la debilidad en la lengua, una mano, una pierna o la cara. La debilidad se extiende gradualmente hasta afectar a la otra extremidad. Esto se explica porque cada vez más y más neuronas motoras mueren dejando así de transmitir señales a los músculos. De este modo los músculos no reciben ningún tipo de orden del cerebro. Con el tiempo, debido a que no hay neuronas motoras para conseguir mover los músculos, estos se acaban atrofiando y reduciendo en tamaño y fuerza.

La ELA suele desencadenar en:

  • Espasmos musculares.
  • Problemas para respirar, comer, hablar, caminar y deglutir.
  • Problemas con los dedos y las manos a la hora de realizar tareas.
  • Problemas cognitivos, memorísticos y cambios en la personalidad. Sin embargo, estos no son tan habituales.

¿Cómo se diagnostica la ELA?
Puede ser difícil para su médico saber si usted padece de esta afección. En ocasiones no es fácil diagnosticar la ELA hasta que los síntomas empeoran o el médico lleva a cabo pruebas muy concretas. Para comprobar si usted sufre de ELA, el médico suele empezar por un examen físico general y el estudio de los síntomas, así como el de sus antecedentes de salud. Posteriormente también se pueden realizar otras pruebas para evaluar el estado del sistema nervioso y los músculos.

El tener espasmos, fatiga, debilidad muscular y rigidez no es sinónimo de ELA. Estos síntomas también pueden causarlos otras afecciones. En caso de experimentarlos, consulte a su médico. Este le remitirá a un neurólogo para determinar cuál es su situación.

¿Cómo se trata la ELA?

No hay cura para esta enfermedad; sin embargo, el tratamiento puede ayudarle a mantenerse fuerte e independiente por largo tiempo:

  • La terapia ocupacional y física puede ayudarle a mantenerse fuerte, tomando ventaja de las habilidades que usted todavía posee.
  • Tras los primeros síntomas de debilidad en el pecho, cara y garganta, la terapia del lenguaje puede ayudarle con el habla y la deglución.
  • Los dispositivos y equipos de apoyo pueden ayudarle a comunicarse, mantenerse móvil y realizar tareas cotidianas como vestirse, bañarse y comer. Algunos ejemplos de esto son asientos para la ducha, sillas de ruedas, barandillas, bastones, andadores, asientos para inodoro y rampas. Usted puede obtener también un aparato ortopédico para apoyar su cuello, sus pies o sus tobillos.
  • Medicamentos: encontrará medicamentos que le pueden ayudar con la mayoría de los síntomas que puede tener, como el dolor, salivación y babeo, problemas musculares (temblores, rigidez, calambres) y/o cambios de humor y depresión.
  • Un tubo de alimentación puede ayudarle a alimentarse de modo que pueda permanecer saludable el mayor tiempo posible.
  • Los dispositivos respiratorios pueden ayudarle a respirar sin dificultad a medida que los músculos de su pecho se debiliten.

Un medicamento conocido como el riluzol (Rilutek) puede ayudar a desacelerar el progreso de la ELA. Sin embargo, según los propios pacientes con ELA, médicos y cuidadores, no mejora la calidad de vida o los síntomas de forma palpable. Por otro lado, muchas personas son capaces de tomarlo sin experimentar demasiados efectos secundarios, pero otras muchas sufren de diversas reacciones adversas tales como tos, vómitos, mareos, náuseas y debilidad.

Cuidados paliativos
Los cuidados paliativos son un tipo de atención destinada a las personas que sufren de una enfermedad grave. Es diferente del cuidado o tratamiento curativo. Su objetivo es el de mejorar su calidad de vida no solo desde un punto de vista físico, sino también mental.

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